Esta es mi Revolución. ¿Cuál es la Tuya?
Pase de ser (como diría Juan Carlos Monedero) un pesimista esperanzado, a ser un pesimista desesperanzado, pues las cosas tal y como están, nos indican que vamos a toda marcha al precipicio.
Solía creer ingenuamente en el primer año de carrera de Derecho y Ciencia Política, que la justicia (como ideal supremo de equidad al cual apunta una nación) existía en el plano material, crazo error. Creía en un principio de Confianza, el cual por ser conciudadanos, nos debíamos, ilusión y nada mas que ilusión. Creía que algo se podía hacer en conjunto, creía que encontraría personas como yo, con el deseo de ser mejores y en algo más intelectuales que los demás, lo cual no era cierto.
Creía muchas cosas, y basado en esas creencias tenía sueños, que quería materializar para beneficiar a los demás. Mas descubrí que por lo general, quien vive de sueños, se muere por falta de sueldo. Descubrí que la justicia, los valores y el principio de confianza, en un mundo en el que prima la 'viveza' y vileza, no eran necesarios. Descubrí, que si se te ocurre algo fabuloso, generaras envidia pues se te ocurrió justamente a ti y no a otro, y un pie, tras otro pie, buscaran que tropieces. Descubrí que ser intelectual a la juventud no interesa, lo que interesa es el parrandeo, el cojudeo, el alimentar a los Gérmenes Putrefactos de la Ignorancia que carcomen sus cerebros. Descubrí todo eso, me cansé y dije: ¡A la Mierda Todos, No Merecen que Nada Bueno les Pase en su paupérrima Vida!
Desde entonces empecé a repudiar a las personas, por su mediocridad, por su falta de honradez y de palabra, por su vileza, por su zanganeria, y desde entonces empecé mi propia Revolución.
Ya no esperé nada de nadie, empecé a valerme por mi mismo con la idea de: Si Yo no lo Hago, Nadie lo hará mejor. Empecé a prepararme más, con la finalidad de que llegue el día en que yo y solo yo, tenga la ultima palabra. Comencé a esforzarme mas que los demás, para demostrar mi valía sobre los demás. Empecé a respetar mas a los demás, para poder tener base cuando algún payaso me falte el respeto: Muestrame cuando yo te he faltado el respeto para que tu me faltes el respeto, muestrame una sola vez y yo te pediré disculpas públicas.
Comencé a ser más obediente con mis superiores y a ser irreverente, con aquellas lacras petulantes de cerebros y modales vacíos.
Comencé con mi propia Revolución, me quede sin "amigos" de mi generación, pero me gané el respeto y el cariño de los de generaciones antiguas. Sin duda seguiré así, porque esta es mi propia revolución.
La pregunta es: ¿Cuál es la tuya?
Mr. Lee
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